Alberto Sánchez Balmisa

Una historia que vibra

Por su parte, Julio Sarramián descompone mediante sus dípticos la tradición del paisaje, uno de los grandes géneros de la pintura. Tres parejas de cuadros representan otros tantos paisajes: en tres de ellos, observamos una plasmación cuasi mimética de la escena, tal y como nuestros sentidos prodían, a priori, experimentarla. Sin embargo, esa realidad es virtual y ha sido obtenida mediante modelos informáticos 3D elaborados con los Sistemas de Información Geográfica (SIG) empleados habitualmente por geólogos, geógrafos y topógrafos. Junto a cada uno de estos cuadros, el artista ha representado una síntesis lineal del paisaje original que tal sólo muestra las fronteras, líneas de costa, cuerpos de agua o carreteras, generando una propuesta que se mueve con inteligencia entre la abstracción, la figuración, la mímesis y la virtualidad.

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Alberto Sánchez Balmisa

Extracto del texto incluido en el catálogo de la exposición Circuitos 2013. Sala de Arte Joven de la Comunnidad de Madrid (2013).